Entendimiento versus religión

12
Climber standing on a mountain summit

Somos hijos del único y más maravilloso Ser, del Todopoderoso y dueño del universo. Desde que nos acercamos a Cristo comenzamos a transitar el  camino de una hermosa relación con Dios, ya no un ser lejano sino como un padre bueno, siempre dispuesto a ayudar y dar a sus amados hijos: ¡usted y yo!

Una de las primeras sensaciones que él nos permite rostroexperimentar es su paz, inagotable bienestar que disfrutamos gratuitamente al estar en su presencia.

Cuando vamos avanzando en nuestra relación y conocimiento de su Palabra, comenzamos a descubrir que estamos diseñados meticulosamente para cumplir un plan preciso que él supo depositar en nuestros corazones. ¡Estamos hechos para vivir lo grandioso del Reino!

Dios es perfección; nosotros como hijos, creados a su imagen y semejanza, llevamos esa perfección dentro y nuestra esencia tiene un por qué y un para qué.

Siempre que Dios nos da algo viene con instrucciones (guianza) para que sigamos avanzando, manifestando nuestra identidad de hijos amados.

La paz inagotable de Dios nos introduce en un reposo interior; es un descanso continuo para estar fuertes en el día a día y renovar nuestro entendimiento.

La sabiduría nos pertenece; toda la sabiduría que puedes ver y disfrutar en cada aspecto del universo proviene de Dios y es inagotable.

En Proverbios 4:7 se nos motiva: “Adquiere sabiduría, sobre todas las cosas adquiere inteligencia.”

Cuán relevante es ser hijos determinados a tomar lo que nos pertenece; lo que nuestro Padre tiene nosotros lo obtenemos, lo disfrutamos y vivimos en niveles mayores cada día. Ya no estamos solos, Dios está en nosotros, es nuestra paz y fortaleza para ayudarnos a decidir por nosotros mismos a avanzar, madurar.

El principio de la sabiduría es el temor a Dios (Proverbios 1:7). Temor en esta instancia quiere decir respeto, reverencia, que me hace valorar mi relación con El y me lleva a conocer más de sus planes (Jeremías 29:11).

Siendo la inteligencia: el conocimiento del santísimo.

Ahora bien, somos hijos de un Padre bueno, dueño del universo, que nos da su paz y su gozo con el fin de disfrutar su amor y de tomar sus consejos para manifestar su excelencia y poder en esta tierra.

Dios es excelencia; Dios es esforzado y valiente; Él es disciplina y diligencia, no deja nada inconcluso, ni a medio camino. Entonces, sigamos sus pasos, tomemos su ejemplo esforzándonos en conocer a Cristo (su Palabra) para ser como Él es; apoderémonos de cada instrucción de ella y que se haga una experiencia en mí. La religión es un arma sutil que está latente para llevarnos a vivir en mediocridad y distraernos de lo que debemos hacer hoy; nuestra identidad de hijos no se manifestará a menos que la elijamos y la activemos.

Este es nuestro año de vivir y disfrutar el bienestar del Padre haciendo de Él nuestra prioridad, tomando su Palabra como fuente de todo bien; eligiendo la inteligencia como un valor preciado que nos hará vivir enfocados, despiertos, con pasos firmes de fe y entendimiento, sintiendo su paz y amor como nuestra guía.

Somos parte de un reino superior que no se rige por las reglas de ningún gobierno terrenal, no cambiamos por las ideologías que la sociedad quiere imponer. Tenemos la gran responsabilidad de desarrollar una disciplina de vida para lograr los planes que ya están dentro de nosotros.

Gracias Padre, porque en mí está tu presencia que me guía. Yo decido vivir bajo tu guianza y sujeto mi cuerpo y mis emociones; elijo cada día tu sabiduría y tu inteligencia como un valor preciado para mí.

Pastora Fernanda Danelli


 

Dejar respuesta